Estamos llegando al final del 2010 lo mismo que al final de una década. Es momento de resumen de los últimos años así como predicciones para los venideros. Mi amigo Mark E. Atkins, presidente de la consultora estadounidense Invention Machine, estableció en un artículo publicado el pasado 16 de diciembre, diez tendencias pronosticadas en el 2010 para los próximos años en materia de Innovación. Todas ellas provienen de conversaciones realizadas con responsables de estrategia y de I+D+i de empresas líderes de diferentes sectores y repartidas por todo el mundo, teniendo así la oportunidad única de conocer los desafíos - tanto internos como externos - que las empresas globales se enfrentan en relación con la innovación. Parte de sus conclusiones le llevan a pronosticar el 2010 como el año de la Nueva Economía de la Innovación.
Aunque vivimos en un mundo global, he preferido adaptar algunas de dichas predicciones a nuestro entorno local, ya que en muchos aspectos todavía nos alejamos mucho de la cultura americana, así como plasmar el resultado de algunas conversaciones que he mantenido en estos dos últimos años con directivos y consultores, lo mismo que me he permitido unificar predicciones por ser reiterativas, reforzar algunas y añadir dos más que considero que pueden tener un gran impacto. El resultado es el siguiente:
1. En el 2010 dará comienzo la década de la Innovación. La aparición de BIC (Brasil, India, China) en la economía global de innovación.
Los Juegos Olímpicos de Innovación han comenzado a nivel mundial - las empresas así como los países están compitiendo por la supremacía en esta carrera de la innovación en la década de 2010. Se trata de una década crítica y las estrategias y acciones nos van a impactar casi con todo seguridad para los próximos cuarenta años. Lo que sí es cierto es que el panorama de la innovación está cambiando. Así lo sugieren una serie de estudios de innovación e informes recientes de la talla de Goldman Sachs y el Boston Consulting Group (BCG), entre otros. Mientras que los EE.UU. y Japón mantienen su posición de liderazgo en la innovación de la ciencia y la tecnología, los nuevos jugadores emergentes actúan con mucha rapidez, ejemplo de ello lo tenemos con China a la cabeza. Según un nuevo informe del Boston Consulting Group, las ciudades con mercados emergentes (hay más de 700 ciudades con una población de medio millón o más, todos creciendo a tasas muy por encima del promedio mundial) representarán el 30 por ciento (más de 2.6 billones de dólares) del consumo privado mundial en 2015 - que representan un cambio significativo en el panorama de la innovación mundial-.
Por otra parte, en el último informe anual realizado por Bloomberg Business Week y la misma BGC donde ofrecen el ranking de las 50 empresas más innovadoras del mundo, se ha producido un gran cambio: desde 2005 que se lleva realizando el estudio, es la primera vez que del top 25, la mayoría de las corporaciones son de fuera de EE.UU. La razón: los nuevos líderes mundiales provenientes de Asia.
La aparición de las empresas de estos países BIC -, así como los propios países – lleva a la necesidad de adoptar medidas rápidas para analizar y definir los planes de crecimiento para los mercados emergentes para ser servido, ahora y en el futuro. Muestra de algunas innovaciones potentes procedentes de BIC las tenemos en Exceptionall, el número de noviembre de la newsletter de Trendwatching que nos muestra 50 innovaciones de países como China, Brasil, India y otros países emergentes.
2. Innovar por innovar ya no tendrá sentido
Muchas organizaciones se están haciendo propietarias de la palabra innovación. Empresas de electrónica de consumo, del sector energético o farmacéutico o incluso a nivel cosmético, hacen alarde en sus webs o anuncios de que innovan o que conviven con la palabra. El propio término de innovación ofrece un resultado en Google de 106.000.000 resultados en inglés, 15.600.0000 resultados en castellano y 1.320.000 resultados en catalán (eso sí, el fenómeno Lady Gaga ofrece 141.000.000 resultados, superando a la palabra ‘innovación’ en inglés). Innovar hoy en día ya no es sinónimo de diferenciación, sino de estar preparado para ser más competitivo. La innovación debe estar inyectada en las propias venas de la organización, y no verse como una tarea en paralelo al día a día, o un gran alarde de cara a la galería. Apple nos da la razón. Desde prácticamente que se fundó en 1971 viene asociada a la palabra innovación sin necesidad de que un cartel enorme lo publicite. Esto ha generado que más que tener cliente, tiene fans indiferentemente de sus productos.
“Innovar hoy en día ya no es sinónimo de diferenciación”
3. Monetización vs cuantificación de la propiedad intelectual.
Acumular patentes por el bien de las patentes no es una medida significativa de éxito. 3M, líder mundial de patentes con más de 50.000 registros no se escapa de dicho concepto. En cambio, ¿las empresas están buscando en el valor de su propiedad intelectual? ¿Están generando ingresos a través de ello o abriendo nuevos mercados? ¿Cuáles son los rendimientos y el retorno de nuestra propiedad intelectual?
4. La obsolescencia del producto de 50-70% se producirá en 2012.
Hay sectores que aún se están preguntando si es necesario innovar, mientras que otros seguramente han entendido que sin innovación no hay supervivencia o existencia. Sectores como, por ejemplo, la electrónica de consumo, en los que la facturación de este año se deba en más de la mitad a lo que se introdujo en el mercado en los últimos 12 meses. Otros, sin embargo, llevan décadas sin cambiar básicamente de producto, y hasta ahora, o mejor dicho hace 1 año, no eran consciente de que existía una palabra denominada ‘innovación’. El pronóstico, algo arriesgado, eso sí, que podríamos haces, es que todos los sectores se convertirán en sectores de ciclo de vida corto, o sea, en sectores en los que habrá que innovar constantemente para introducir en el mercado los productos de los que se vivirá a corto o medio plazo.
5. El impacto del éxodo de los "Baby Boomers".
6. El tiempo de comercialización (time to market) - en la mitad de tiempo.
Las empresas deben reducir significativamente el tiempo que se tarda en conseguir el producto a un estado de comercialización. Acelerar el tiempo de comercialización será la clave para ganar en la economía de innovación, y más cuando muchas empresas actúan bajo una miopía innovadora: si todas las empresas de un sector están buscando oportunidades en el mismo lugar, lo habitual es que ideen las mismas innovaciones. Se copian las buenas prácticas como consecuencia de la evaluación comparativa. Por consiguiente, las empresas de un determinado sector suelen tratar de conseguir a los mismos clientes con las mismas ofertas, utilizando capacidades y procesos poco diferenciados, así que cuanto antes se introduzcan en el mercado, menos posibilidades existirán que sean copiadas.
7. Desarrollar y conectar (connect&development) - la colaboración global.
La construcción de una sólida cultura de la colaboración es vital para el fomento de la innovación productiva y asociada a la palabra ‘rendimiento’. Las empresas deben fomentar la colaboración entre los empleados, proporcionándoles un marco de colaboración práctico que les permite conectarse sin necesidad de salir del contexto de su labor de innovación. Haga del mundo su laboratorio…
8. Ingeniería radical vs. Ingeniería tradicional o incremental.
Las mejoras incrementales de los productos existentes para mejorar el rendimiento o reducir los costes sigue siendo una necesidad. Pero para impulsar nuevas fuentes de ingresos y competir en la nueva economía de la innovación, las empresas deben mirar a la ingeniería radical (o disruptiva) para lograr un mejor rendimiento y más competitividad diferencial de sus competidores.
9. La evolución del ecosistema de la innovación inteligente.
Hay una necesidad real para la habilitación del conocimiento para la innovación. Las empresas tienen que diseñar un ecosistema de innovación inteligente - un marco para la entrega de información precisa y crítica de una variedad de fuentes que conducen a una mayor productividad y la innovación acelerada.
10. La necesaria e imperiosa necesidad de innovar en la gestión.
La innovación adopta muchos sabores: innovación operacional, innovación de producto, innovación en estrategia y, por supuesto, innovación en management. Pero precisamente, esta última es la menos tratada. Se innova en productos y servicios, en tecnología, pero poco en management. La mayoría de los directivos no se consideran inventores (la innovación no ocupa un lugar central en la definición del papel del directivo medio). En la mayoría de las compañías, los directivos se seleccionan, se forman y se recompensan por su capacidad de dar más de lo mismo, con mayor eficacia. Nadie espera que los managers sean innovadores, sino que conviertan las ideas de otras personas en crecimiento y beneficios

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